Mes: diciembre 2014

Musarañas

Musarañas

Las espectativas que generaba esta película, con grandes actores y el aval de Álex de la Iglesia (productor de la película) hace que la decepción ante el resultado final se incentive.

La ejecución de la película no es buena, está mal estructurada en cuanto a la resolución de los datos de la trama, y las escenas que pretenden causar terror en el espectador en realidad lo que hacen es causar risa, pero a pesar de todo, no me arrepiento de haber visto esta película sólo por poder ver la inmensa actuación de Macarena Gómez. Macarena se come la pantalla, la película es toda suya, pasa por encima de todos los elementos, no hay nada en este largo comparable a la fantástica actuación de esta actriz.

La historia de un trastorno

El film de Juanfer Andrés y Esteban Roel cuenta la historia de Montse, una mujer con un trastorno obsesivo debido a un trauma personal, que se ha pasado la vida encerrada en casa cuidando de su hermana pequeña tras la muerte de su madre y el abandono de su padre. Ambientada en la España franquista (contextualización a la que podían haber sacado más jugo), Musarañas pretende explotar el transtorno de su protagonista, papel interpretado por Macarena Gómez, usando un transfondo religioso bastante interesante, pero que le dura únicamente los primeros 10 minutos. El film se propone causar terror en el espectador, algo que no consigue, ya que algunos diálogos inoportunos y situaciones incoherentes provocan la risa floja en el espectador, ambiente que acaba por completo con la pretensión de este thriller.

En contraposición a la magnífica interpretación de Macarena Gómez, Hugo Silva interpreta un papel que no se entiende, algo que no sé si es culpa del personaje o de la interpretación, lo que está claro es que si anteriormente se han visto otras películas de este actor, se puede ver con claridad lo forzado de la situación.

Es una pena la mala ejecución de esta película, ya que tiene una trama interesante y unos grandes actores, pero no consigue lo que se propone.

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Frío en julio

Frío en julio

Al ver a Michael C. Hall aparecer en pantalla en la primera escena, tuve la sensación de que al menos por eso iba a merecer la pena ver la película, pero lo cierto es que no fue así. Hall (aunque sin ser él el culpable) me había dejado un regusto amargo con el final de Dexter, y no ha conseguido arreglarlo con Frío en julio.

Lo mejor de la película son los primeros veinte minutos, cuando crees que la trama va a ser otra diferente a la que te das cuenta que luego es. Está basada en el best-seller Cold in July, libro que no me he leído, aunque me gustaría saber si la trama se cuenta en el papel con tanta confusión como en la pantalla.

Frío en julio comienza intentando provocar terror en el espectador, incluyendo a un personaje que se cuela en la vida del protagonista (Michael C. Hall) y amenaza con hacerle algo malo a su hijo. Esta parte conseguía causar ese terror, e incluso llegaba a ser intrigante. Hasta ese momento, esa parece ser la trama, hasta que ese personaje “maligno” que iba a hacer daño al hijo del protagonista pasa a ser miembro de un trío “cómico” de hombres que emprende un camino en busca del hijo de éste.

No hay una trama definida, hay momentos en los que no entiendes por qué pasan las cosas, personajes que al principio parecen importantes luego no vuelven a aparecer en la película y ciertas situaciones de semi-acción cómica que descolocan al espectador. Esta película se define como un thriller de terror, pero para mí es una de las muchas películas “sin género”, que cuentan una historia de manera confusa e introducen elementos sueltos para poder llamarla thriller o terror.

La primera impresión, por su estética, es que pretende dar miedo, pero no lo da, ni mucho menos. Se hace aburrida, es estática y muy confusa.

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