19 Festival de Málaga

Nuestros amantes

Nuestros amantes

Nuestros amantes va de menos a más. Al principio, parece una película sobreactuada con un guión demasiado fantasioso. Sin embargo, al poco tiempo la propia historia explica que eso era lo que se pretendía. Un juego de amor entre una mujer (Michelle Jenner) y un hombre (Eduardo Noriega) dolidos sentimentalmente constituye la trama de esta película, una historia romántica con un guión impecable.

Michelle Jenner y Eduardo Noriega tienen una química tremenda que traspasa la pantalla. Unos diálogos largos muy bien construidos y con grandes dosis de humor son el eje de esta película, en la que el aire novelesco inunda la pantalla. Nuestros amantes carga su peso en un guión bastante cerrado y literario, a veces incluso con música de fondo, interpretado casi como si de una obra de teatro se tratase.

Las innumerables referencias literarias y la banda sonora, creada por Bunbury, enriquecen la película. Uno de los puntos fuertes del film es el reencuentro, tras Abre los ojos, de Noriega y Fele Martínez, que siguen formando un gran dúo.

La historia que cuenta Nuestros amantes no es nada nuevo que no se haya visto antes, pero lo que la diferencia del resto es la forma en la que se cuenta. La estructura está basada en diálogos, algunos bastante largos, y es muy difícil hacer que ésto sea atractivo en una película. Miguel Ángel Lamata consigue entretener y emocionar.

Calificación 4

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El futuro ya no es lo que era

El futuro ya no es lo que era

Dani Rovira se ha ganado la admiración del público en lo que a cine de comedia se refiere, y ha obtenido, a su vez, la responsabilidad de estar siempre a la altura de lo que éste pide. Pero ésto no siempre sale bien.

Dani Rovira es Kar-El en esta mal llamada comedia que pretende hacer reír y emocionar a la vez, y no consigue ni una cosa ni la otra. El tirón que tiene Dani Rovira actualmente hará que las salas de cine se llenen, pero esto no significará qué El futuro ya no es lo que era sea una buena película.

Esta comedia dramática, que no acaba de convencer ni como comedia, ni como drama, ni como entretenimiento, quiere hacer una reflexión de la vida y la familia a través del personaje de Dani Rovira, un hombre que siente que vive en una farsa y al que todo parece salir mal. Esta reflexión que se quiere hacer es demasiado típica y superficial, apelando demasiado a la emoción fácil y previsible, lo que corta por completo el ritmo de la película.

Este drama con puntos cómicos (pocos) ha querido hacer varios guiños al espectador, algo que está bien siempre y cuando no parezca superpuesto sólo con esa intención, como es el caso, con los diversos cameos.

La película no es larga, pero se hace pesada. Algunas actuaciones son demasiado artificiales y muchas de las escenas, prescindibles. El ansia por cerrar totalmente la trama ha hecho que haya numerosas escenas finales unidas una detrás de otra, dando la sensación de que la película no va a acabar nunca y no va a dejar al espectador ni un ápice de libertad a la hora de imaginar cómo continuará la historia. Las subtramas de todos los personajes quedan demasiado cerradas como para poder pensar lo más mínimo.

La trama es aburrida, típica y previsible, y el guión deja mucho que desear. Si, al menos, hiciese reír, se podría decir que ha cumplido uno de sus propósitos, pero no es así.

Calificación 1

La próxima piel

La próxima piel

La sensación que transmite La próxima piel es la de haber visto una película larga que se pierde en una trama lenta y olvida mostrar lo importante. La película de Isaki Lacuesta e Isa Campo parte de una premisa interesante, que recuerda, salvando las distancias, a El intercambio (2008), pero a pesar de que tiene cosas buenas, no consigue conectar por completo.

La trama comienza lenta y confusa, con unos personajes poco naturales en situaciones poco creíbles. A fin de cuentas, es ficción, por lo que esto no es reprochable, pero a veces se agradece la búsqueda de esa verosimilitud. A pesar de todo, los actores, encabezados por Álex Monner y Emma Suárez, hacen un trabajo excelente.

La trama es interesante, y se cuenta con una profundidad asombrosa, pero da la sensación de que en la película no se aprovecha el tiempo que se tiene. En primer lugar, parece que la historia podría contarse en menos de lo que dura la película, pero por otra parte, parece que ésta se acaba cuando va a empezar la trama de verdad, dejando al espectador con ganas de más y con la sensación de haber visto poco.

Calificación 2

Cerca de tu casa

Cerca de tu casa

Cerca de tu casa es una de esas películas que te cogen el corazón en la primera escena y no te lo sueltan hasta los créditos, de golpe y dejando una estela que se quedará en la memoria.

Un drama musical, a priori, suena raro, pero Eduard Cortés consigue que todos los elementos, incluida la música, funcionen dentro de la trama. Es cierto que la banda sonora, elaborada por su protagonista, Silvia Pérez Cruz, deja mucho que desear. Las letras no son todo lo emocionales o impactantes que deberían ser, y eso le resta puntos a la película.

El cine debe entretener, pero si además enseña y hace pensar, mucho mejor. Cerca de tu casa toca un tema tan preocupante como actual, los desahucios en España. Cuando parecía que todos los problemas derivados de la crisis económica estaban contados, Cerca de tu casa llega con un nuevo enfoque muy acertado, el de hacer entender a la sociedad que un desahucio no es un fracaso personal y no hay por qué sentir vergüenza.

Cuando las películas retratan la realidad, por muy ficcionada que ésta esté, siempre dejan un regusto amargo, porque sabemos que lo que cuentan puede estar ocurriendo en cualquier parte. Cerca de tu casa es una clara denuncia al sistema, para la que utiliza muchas personalidades diferentes, ofreciendo distintos ángulos del problema.

Esta película de Eduard Cortés busca emocionar y lo consigue, porque muestra a personajes que perfectamente podrían ser reales viviendo situaciones que, desgraciadamente, vemos cada día.

Calificación 4

Quatretondeta

Quatretondeta

Quatretondeta es una película muy personal, muy de autor, un tipo de film que no captará a todos los públicos, pero tampoco lo pretende.

Pol Rodríguez debuta en el largo con esta película, que no parece una ópera prima, y un reparto digno de mención. El gran José Sacristán, que convierte en oro todo lo que toca, vuelve una vez más a merecer el aplauso con su protagonista de Quatretondeta, un viudo que quiere enterrar a su mujer en su pueblo y que tendrá que luchar contra la intención de la hija de ella (una estupenda Laia Marull), que quiere llevársela a París.

Esta comedia dramática utiliza el humor negro para hacer reír, y lo consigue a ratos. Tiene un tipo de humor complicado que no a todo el mundo puede enganchar, pero su narración y su punto cómico es bastante correcto.

Quatretondeta reflexiona sobre la importancia de la tierra de origen y la memoria, y son interesantes y emocionantes algunas partes de la trama, pero es una película que podría contarse en menos tiempo. El guión y los diálogos tienen muchas partes buenas, aunque no alcanzan a atrapar por completo al espectador, sobre todo una vez pasada la primera parte de la película, donde el ritmo va decayendo.

Calificación 3

Acantilado

Acantilado

Acantilado tenía un argumento interesante, debido, en parte, a que se trata de una idea a partir de una novela de Lucía Etxebarría. Una trama centrada en sectas, un tráiler inquietante y un inicio en el que se muestra un suicidio colectivo, suponían un gran atractivo, pero creo que todo empieza a torcerse en la segunda escena.

Acantilado quería ser un thriller, pero es lenta, aburrida y muy complicada de digerir. Da la sensación de que se escribió el principio y el final de la historia y todo el desarrollo entre ellos es secundario, dejando de lado la coherencia y el ritmo. La trama es confusa y llena de sinsentidos. Se podría haber enfocado como una investigación policial, o incluso una propuesta personal, sin embargo, se mezcla todo sin profundizar en nada, lo que hace que la película sea totalmente vacía.

La directora no aprovecha los actores que tiene y nos muestra personajes totalmente planos, cuyos diálogos y relaciones entre ellos carecen de cualquier tipo de interés.

La directora se pierde mucho en enseñar Canarias, lugar donde se desarrolla la mayor parte de la trama, pero olvida por completo casi todos los demás elementos, creando una trama insulsa que no entretiene, no transmite y ni siquiera justifica el por qué de la película.

Calificación 1

Rumbos

Rumbos

Añadirse un apellido le ha venido muy bien a Manuela Burló Moreno, que con este cambio ha dejado atrás su poco exitosa comedia, Cómo sobrevivir a una despedida, para encontrar su camino en Rumbos, una película de historias cruzadas con comedia, drama y un reparto muy coral.

La trama se desarrolla a tiempo real durante la emisión de un programa de radio de madrugada, lo que hace que todas las escenas estén rodadas de noche, un punto especial que resalta el sentimiento de soledad que todos los personajes tienen. Apenas se entrecruzan unas historias con otras, pero hay varios nexos que hacen que ninguna se quede descolgada. Todas cuadran perfectamente entre sí, formando parte de un todo que consigue entretener, emocionar y hacer reír.

Los actores, con poca trama cada uno pero muy intensa, impresionan por sus cambios de registro y sus múltiples habilidades tanto para hacer reír como para emocionar.

La directora ha conseguido que, una película en constante movimiento y rodada dentro de distintos vehículos, no resulte agobiante ni claustrofóbica. La gran cantidad de diálogo enriquece el film, en el que los personajes, perfectamente construidos, buscan qué rumbo darle a sus vidas.

Calificación 4

La punta del iceberg

La punta del iceberg

La punta del iceberg es lenta y predecible, y este último término no llega a ser correcto, ya que casi todo lo que se explica al principio de la película es la resolución, por así decirlo, de la historia. La trama está clara desde el principio y no hay nada en ella que intente sorprender o impactar al espectador a lo largo de la película, lo que hace que ésta resulte lenta y pesada.

A pesar de que Maribel Verdú se echa el peso de la película a la espalda, los personajes tienen poco fondo y ninguno tiene un perfil destacado o llamativo. La película trata un tema interesante, como es el abuso laboral, que es necesario contar en la ficción porque cada vez es más común en la realidad, pero en este caso no se ha conseguido el objetivo esperado. El guión, con pocas cosas llamativas, destaca por el cinismo con el que se trata el suicidio, lo que rebaja en cierto modo la lentitud del film.

Calificación 1

La noche que mi madre mató a mi padre

La noche que mi madre mató a mi padre

Inés París ha conseguido, con La noche que mi madre mató a mi padre, una comedia negra divertidísima y de ritmo frenético en la que cada uno de los personajes está en su sitio, brillando y dejando brillar al resto, formando un equilibrio perfecto en el que todos deslumbran.

Con un magnífico guión cómico y un reparto de excepción, esta película consigue ser una comedia de personajes con una trama cuidada que se desarrolla en una única noche y casi toda en un único espacio, lo que permite que los personajes evolucionen muy rápidamente y magnifiquen sus emociones hasta llegar a la locura.

La noche que mi madre mató a mi padre, con personajes rozando lo psicótico relacionándose entre ellos entre cuatro paredes, recuerda por momentos a La Comunidad, de Álex de la Iglesia, uno de los referentes de la comedia negra en el cine español.

Calificación 5

Toro

Toro

Las grandes producciones españolas participadas por los principales grupos de comunicación del país siempre tienen un hándicap, la responsabilidad. Toro ha sido anunciada a bombo y platillo, lo que la ha hecho convertirse en una de las películas españolas más esperadas del año. La expectación era grande, el reparto inmejorable y el tráiler apuntaba maneras, pero todo ello jugó en contra del segundo largometraje de Kike Maíllo.

Mucha acción, violencia, persecuciones y un ambiente que recuerda a las películas sobre la mafia son los elementos destacados de Toro, una película en la que Mario Casas vuelve a plantarle cara a aquellos que siguen viendo en él al icono adolescente. Casas, que ya ha demostrado en múltiples ocasiones lo capacitado que está, tanto para el drama como para la comedia, hace un magnífico trabajo dando vida al personaje más complejo del film de Maíllo.

Toro tiene detalles dignos de destacar, un escenario ciudado y un cierre bastante bueno, pero se deja llevar por la acción y descuida mucho el guión. Predecible en muchas ocasiones, da la sensación de que la historia podría haberse contado en mucho menos tiempo, lo que haría que no resultase, a veces, algo larga.

Después de tocar la ciencia ficción de manera excelente en Eva, Kike Maíllo ha demostrado, en su corta trayectoria, ser un director capaz de abordar distintos géneros de forma muy correcta.

Calificación 3