Comedia Romántica

Nuestros amantes

Nuestros amantes

Nuestros amantes va de menos a más. Al principio, parece una película sobreactuada con un guión demasiado fantasioso. Sin embargo, al poco tiempo la propia historia explica que eso era lo que se pretendía. Un juego de amor entre una mujer (Michelle Jenner) y un hombre (Eduardo Noriega) dolidos sentimentalmente constituye la trama de esta película, una historia romántica con un guión impecable.

Michelle Jenner y Eduardo Noriega tienen una química tremenda que traspasa la pantalla. Unos diálogos largos muy bien construidos y con grandes dosis de humor son el eje de esta película, en la que el aire novelesco inunda la pantalla. Nuestros amantes carga su peso en un guión bastante cerrado y literario, a veces incluso con música de fondo, interpretado casi como si de una obra de teatro se tratase.

Las innumerables referencias literarias y la banda sonora, creada por Bunbury, enriquecen la película. Uno de los puntos fuertes del film es el reencuentro, tras Abre los ojos, de Noriega y Fele Martínez, que siguen formando un gran dúo.

La historia que cuenta Nuestros amantes no es nada nuevo que no se haya visto antes, pero lo que la diferencia del resto es la forma en la que se cuenta. La estructura está basada en diálogos, algunos bastante largos, y es muy difícil hacer que ésto sea atractivo en una película. Miguel Ángel Lamata consigue entretener y emocionar.

Calificación 4

Los miércoles no existen

Los miércoles no existen

Lo que hace que algunas comedias románticas triunfen dentro del género y otras no, probablemente siempre tiene que ver con el porcentaje repartido en ellas entre el romance y la comedia. Si a estos dos ingredientes se les añade un tercero, la cosa se empieza a complicar y es fácil caer en el salto de género. Los miércoles no existen es una comedia romántica con un mayor peso de romance que de comedia, pero bastante bien equilibrada gracias a un tercer ingrediente: la música.

Esta película es la adaptación de la obra de teatro homónima, y en su paso a la gran pantalla aún se intuyen rasgos relevantes del teatro musical como los diálogos, que en escena pueden resultar de lo más normal, pero al pasarlos a la pantalla se quedan flojos y superficiales. Pasa igual con algunos personajes, claramente diseñados para teatro, que en el cine pierden parte de su esencia y mucha profundidad. A pesar de ello, Peris Romano ha sabido contar bastante bien sus historias pese a que los saltos temporales eran complicados de seguir cuando apenas se hacen cambios en la producción y en los escenarios.

Las historias, dotadas de una gran dosis de realidad, resultan divertidas y emocionales, algo de lo que es directamente culpable la música, que ocupa un papel muy importante en la película, perfectamente integrada y sin hacer demasiados excesos.

Calificación 3

Sexo fácil, películas tristes

Sexo fácil, películas tristes

Sexo fácil, películas tristes es una película sencilla que intenta buscar su complejidad en la introducción de una historia dentro de otra. Es una comedia romántica convencional dentro de una comedia romántica no tan típica.

La coproducción hispano-argentina aborda la comedia romántica desde sus inicios, desde el guión y los problemas de su autor para escribirlo. Marta Etura y Quim Gutiérrez son los personajes que ese autor imagina para su película, y son dos actores que después de haber trabajado varias veces como pareja en la ficción, tienen una química que envuelve todo a su alrededor. Todo esto es visto desde los ojos de Ernesto Alterio, que hace un gran papel en este primer film de Alejo Flah, que por su madurez, no parece el primero.

El punto cómico lo ponen Quim Gutiérrez y Carlos Areces, el protagonista y su mejor amigo. Si en España se quiere hacer una comedia, pocas elecciones son mejores que unir en una misma película a estos dos actores, y si a eso le añades a Ojete Calor sonando en una de las escenas de la película, la cosa gana mucho.

Sexo fácil, películas tristes es romántica y reflexiva, pero a la vez tiene ciertos toques de humor que la hacen agradable y entretenida.

Calificación 4

Sólo química

Sólo química

Iba con expectativas muy bajas cuando entré en la sala de cine, aunque de una manera u otra esperaba con esperanza encontrarme algo mejor a lo que había imaginado. El argumento me llamaba la atención: chica se enamora de una estrella de cine y hace lo posible por que él se enamore de ella. Todo tan idílico que podría haber salido bien. Sin embargo, la realidad no fue esa.

Sólo química, aunque lo pretenda, no es una película para todos los públicos. Su director siempre ha hecho películas muy generacionales, y ésta no es diferente, por lo que creo que el principal error de esta producción es venderla como una película que le puede gustar a cualquiera. Tampoco quiere decir que a todos los adolescentes les vaya a gustar, pero estoy segura de que es esa franja en la que va a moverse la mayoría de su público.

Alfonso Albacete partía de una idea más o menos original que finalmente se ha quedado en lo mismo de siempre, en una comedia romántica para adolescentes con protagonistas jóvenes y guapos como reclamo.

La banda sonora, excesivamente indie, es sin duda lo mejor del film, y es donde da la sensación que se ha apostado más, ya que la música ha sido creada en exclusiva para la película. Siguiendo en esta línea, son para olvidar esos momentos de musical que ni aportan nada, ni quedan vistosos ni se entienden dentro de la trama.

Al fin y al cabo, Sólo química es una comedia romántica de manual sin más pretensión que la de entretener, y esto, aunque a ratos, sí lo consigue.

Calificación 1

Requisitos para ser una persona normal (Festival de Málaga)

Requisitos para ser una persona normal

Hacía mucho tiempo que no veía una comedia romántica que fuese comedia y fuese romántica. Leticia Dolera consigue con su ópera prima una película fresca, original y diferente dentro de un género el que no es fácil destacar ni diferenciarse.

Requisitos para ser una persona normal empieza pareciéndose a una novela juvenil y termina siendo una comedia romántica con toque personal y mucha verdad. Tiene un buen guión con magníficos puntos de humor y consigue la naturalidad que le falta a la mayoría de películas de este género. Parte de una base que funciona y con una muy buena elección de los actores consigue ser una película redonda.

Dolera pretende y consigue transmitir ese deseo por no ser normal y por no ceñirse a los cánones de normalidad que impone la sociedad, incluso modifica la figura preconcebida del príncipe azul para acercarlo más a la realidad con un príncipe (Manuel Burque) más “de andar por casa”.

La fotografía y los colores complementan muy bien al guión y la de Dolera acaba siendo el tipo de película que te deja con buen sabor de boca.

Calificación 5