Musical

Cerca de tu casa

Cerca de tu casa

Cerca de tu casa es una de esas películas que te cogen el corazón en la primera escena y no te lo sueltan hasta los créditos, de golpe y dejando una estela que se quedará en la memoria.

Un drama musical, a priori, suena raro, pero Eduard Cortés consigue que todos los elementos, incluida la música, funcionen dentro de la trama. Es cierto que la banda sonora, elaborada por su protagonista, Silvia Pérez Cruz, deja mucho que desear. Las letras no son todo lo emocionales o impactantes que deberían ser, y eso le resta puntos a la película.

El cine debe entretener, pero si además enseña y hace pensar, mucho mejor. Cerca de tu casa toca un tema tan preocupante como actual, los desahucios en España. Cuando parecía que todos los problemas derivados de la crisis económica estaban contados, Cerca de tu casa llega con un nuevo enfoque muy acertado, el de hacer entender a la sociedad que un desahucio no es un fracaso personal y no hay por qué sentir vergüenza.

Cuando las películas retratan la realidad, por muy ficcionada que ésta esté, siempre dejan un regusto amargo, porque sabemos que lo que cuentan puede estar ocurriendo en cualquier parte. Cerca de tu casa es una clara denuncia al sistema, para la que utiliza muchas personalidades diferentes, ofreciendo distintos ángulos del problema.

Esta película de Eduard Cortés busca emocionar y lo consigue, porque muestra a personajes que perfectamente podrían ser reales viviendo situaciones que, desgraciadamente, vemos cada día.

Calificación 4

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Los miércoles no existen

Los miércoles no existen

Lo que hace que algunas comedias románticas triunfen dentro del género y otras no, probablemente siempre tiene que ver con el porcentaje repartido en ellas entre el romance y la comedia. Si a estos dos ingredientes se les añade un tercero, la cosa se empieza a complicar y es fácil caer en el salto de género. Los miércoles no existen es una comedia romántica con un mayor peso de romance que de comedia, pero bastante bien equilibrada gracias a un tercer ingrediente: la música.

Esta película es la adaptación de la obra de teatro homónima, y en su paso a la gran pantalla aún se intuyen rasgos relevantes del teatro musical como los diálogos, que en escena pueden resultar de lo más normal, pero al pasarlos a la pantalla se quedan flojos y superficiales. Pasa igual con algunos personajes, claramente diseñados para teatro, que en el cine pierden parte de su esencia y mucha profundidad. A pesar de ello, Peris Romano ha sabido contar bastante bien sus historias pese a que los saltos temporales eran complicados de seguir cuando apenas se hacen cambios en la producción y en los escenarios.

Las historias, dotadas de una gran dosis de realidad, resultan divertidas y emocionales, algo de lo que es directamente culpable la música, que ocupa un papel muy importante en la película, perfectamente integrada y sin hacer demasiados excesos.

Calificación 3