Rumbos

Rumbos

Rumbos

Añadirse un apellido le ha venido muy bien a Manuela Burló Moreno, que con este cambio ha dejado atrás su poco exitosa comedia, Cómo sobrevivir a una despedida, para encontrar su camino en Rumbos, una película de historias cruzadas con comedia, drama y un reparto muy coral.

La trama se desarrolla a tiempo real durante la emisión de un programa de radio de madrugada, lo que hace que todas las escenas estén rodadas de noche, un punto especial que resalta el sentimiento de soledad que todos los personajes tienen. Apenas se entrecruzan unas historias con otras, pero hay varios nexos que hacen que ninguna se quede descolgada. Todas cuadran perfectamente entre sí, formando parte de un todo que consigue entretener, emocionar y hacer reír.

Los actores, con poca trama cada uno pero muy intensa, impresionan por sus cambios de registro y sus múltiples habilidades tanto para hacer reír como para emocionar.

La directora ha conseguido que, una película en constante movimiento y rodada dentro de distintos vehículos, no resulte agobiante ni claustrofóbica. La gran cantidad de diálogo enriquece el film, en el que los personajes, perfectamente construidos, buscan qué rumbo darle a sus vidas.

Calificación 4